Nadie que lo haya vivido, lo olvida...
Porque está en nuestra esencia, porque como me dijo una vez el psi..." el amor es el comienzo y el final de nuestros problemas.Todos los conflictos humanos, se vinculan en poca o en gran medida, con el amor"...
Por eso no podemos olvidar. Porque somos como una esponja, donde el narcisismo chupa, bebe, absorve todo aquello que pueda alimentarlo. Y el amor es su néctar...
Por eso cuando el presente es pobre, el pasado se enriquece...
Por eso hay quienes viven mirando hacia atrás, para comparar, compararse, enjuiciar su realidad y elaborar una sentencia : (como dijo alguien) "Qué feliz era cuando no era feliz!"....
A todos nos pasó en algun momento de la vida, el acurrucarnos en un rostro ya desdibujado por el tiempo, en un adiós llorado o aborrecido, en una promesa inclumpida, en un sueño trunco...
Y nos pasó también, un día, que creímos que esa rueda del "recordar- intentar olvidar" era una maldición gitana que nos tenía atrapados.
Hasta que saltamos...
Hasta que nos hartamos de buscarle "por qués" a lo que simplemente ERA, ...a lo que era y no tenía remedio.
Ese día nos liberamos...
Ese día empezamos a dejarnos respirar el aire del "ahora"...y empezamos a sentar de nuevo, las bases para seguir existiendo, quizás algo distintos, pero siempre nosotros mismos.
Porque antes y después de alguien, seguimos siendo nosotros...y es lo mejor que nos puede pasar, captarlo y hacerlo carne, cuanto antes...
Porque antes y después del amor,
por más dolorosa, triste o tormentosa que haya sido la experiencia
y aunque intentemos negarlo,
siempre seguiremos buscando
desde el molde del antigüo modelo
o con la apertura experiencial hacia lo nuevo,
más...más amor.